En un país con millones de niños en la pobreza, el principal problema nutricional es el exceso de peso acompañado de carencia de nutrientes clave para el crecimiento y el desarrollo. A este fenómeno se conoce como «doble carga de malnutrición» y viene dándose hace décadas.
Lo que ocurrió recientemente es que investigadores de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y del CONICET desarrollaron un mapa para visualizar la distribución del sobrepeso y el retraso del crecimiento en menores de cinco años en nuestro país. El estudio analizó información antropométrica (peso y talla) de casi un millón de niños y niñas atendidos en más de 7.000 centros de salud públicos, cubriendo las más de 500 jurisdicciones del país. Mediante una técnica estadística diseñada para detectar patrones territoriales superpuestos, lograron cruzar ambas variables en un solo mapa:

Esta herramienta forma parte de la investigación de Gerardo Cueto, del CONICET y responsable del Grupo de Bioestadística Aplicada de Exactas UBA, disponible en este link. El informe completo fue publicado en una revista internacional de Epidemiología.
Visualizar la problemática es una forma de concientizar y puede ayudar a tomar decisiones de salud pública, tratamiento y prevención.
A la transición nutricional hacia alimentos ultraprocesados (con exceso de calorías, grasas, azúcares y sal pero sin nutrientes esenciales, como vitaminas o minerales) debemos considerar los cambios tecnológicos que reducen la actividad física y promueven la adopción de hábitos sedentarios. Como consecuencia, se produce un aumento en el riesgo de obesidad, enfermedades cardiovasculares y diabetes incluso a edades tempranas.
Y aquí, la Educación Alimentaria y Nutricional (EAN) recobra su importancia como herramienta clave de promoción de salud, ya que interviene sobre hábitos y decisiones desde edades tempranas.
Seguimos sosteniendo que una buena nutrición es condición de salud y de aprendizaje. Este mapa confirma, con evidencia territorial, por qué intervenir temprano importa tanto.