EL MUNDO DE AMANDA

Ella es Amanda. Es docente de 5to grado en una escuela de Monte Grande, en la Provincia de Buenos Aires.

A AMANDA LE PREOCUPA LA SALUD DE SUS ALUMNOS.

Cuando Amanda va a la escuela, le pasa lo mismo que a 9 de cada 10 docentes: le preocupa cómo se alimentan sus alumnos/as.

Ella nota que “comen siempre lo mismo”, que desconocen la variedad de alimentos. También ve que durante el recreo comen muchas golosinas. Demasiadas.

Consumen muchos productos con exceso de azúcar, de grasas y de sal.

También nota que suelen saltearse comidas. Los de la mañana van a clases sin desayunar. Y los de la tarde, suelen saltearse el almuerzo.

A Amanda también le preocupa, al igual que a 4 de cada 10 docentes, los hábitos inadecuados en relación a la higiene personal y de los alimentos.  

¿Podrá Amanda hacer algo? Ella está por descubrir que la Educación Alimentaria y Nutricional (EAN) no solo informa sino que además brinda herramientas y motiva a las personas a ponerse en acción por su salud y hacer posible que estas problemáticas se reviertan.

Amanda está por descubrir que la EAN en la escuela puede ayudarla a promover una alimentación variada y saludable, colaciones más sanas, la correcta higiene personal y del entorno y la práctica regular de actividad física.

Por eso…

AMANDA SE ENTUSIASMÓ CUANDO LLEGAMOS A SU ESCUELA

Desde Fundación Educacional llegamos a la escuela de Amanda con nuestro Programa de Educación Alimentaria y Nutricional junto a empresas aliadas que lo hacen posible.

El primer paso fue gestionar con las autoridades educativas locales. Ellas nos habilitaron el ingreso a las escuelas del municipio, entre las que se encuentra la escuela de Amanda.

El paso siguiente fue presentarle el proyecto a Marta, la Directora, quien le transmitió a Amanda y a sus colegas de los otros 5to grados que muy pronto tendrían una capacitación con una Lic. en Nutrición de Fundación Educacional.

Y que, además de la capacitación, recibirían una guía docente, cuadernillos para cada uno de sus alumnos y acceso a nuestra plataforma educativa online para acompañar a Amanda y a sus colegas todo el tiempo que implementaran el programa en el aula.

¡Qué emoción sintió Amanda cuando tuvo la oportunidad de charlar con Amalia, nuestra Lic. en Nutrición y Responsable de las Capacitaciones, cara a cara!

Además de presentar el programa y los materiales, Amanda le brindó información específica, ideas y propuestas de actividades para empezar a cuidar la salud a partir de la alimentación.

TODO LO QUE APRENDIÓ AMANDA

Al igual que Amanda, otros 19.587 docentes más se capacitaron a lo largo de nuestra historia en las diferentes acciones educativas. Y aprendieron sobre alimentación, nutrición, hábitos.

  • Aprendió por qué comemos y qué nos dan los alimentos
  • Aprendió sobre la variedad de nutrientes y cómo se agrupan los alimentos según los é nutrientes que aportan
  • Aprendió sobre hábitos de vida saludable: hidratación, actividad física, higiene, comensalidad
  • Aprendió cómo esos hábitos de vida influyen en nuestra salud.

También descubrió que Argentina cuenta con Guías Alimentarias propias. Conoció cómo es la Gráfica de la Alimentación Diaria que se presentan en las guías. A diferencia de lo que ella pensaba, esa gráfica no es una pirámide. Ni un óvalo. Sino que se trata de un círculo con los grupos de alimentos de diferentes tamaños, que indican la proporción en la que se recomienda consumirlos para mantener la salud.

“¡Qué hallazgo!”- pensó Amanda – “¡Mis alumnos y alumnas tienen que conocerlo!”  

TODO LO QUE AMANDA MULTIPLICÓ

Además de los contenidos y la información teórica, Amanda aprendió cómo transmitir esos mensajes y consejos en un lenguaje sencillo para sus alumnos.

¡Y Amanda se puso en acción!

Cada semana, con su clase, abordaba un módulo del programa. Comenzaba con alguna pregunta disparadora como por ejemplo: “¿Por qué comemos”. Y entre todo 5to grado pensaban respuestas, reflexionaban y resolvían las actividades del cuadernillo.

Después de cada clase, los mensajes viajaban a los hogares.

Y para cerrar el programa, Amanda organizó una feria en la escuela en la que todo el grado participó con folletos, pósters, recetas, experimentos y degustaciones.

Y Amanda pudo ver cómo esa semillita de salud que sembró en su clase, poco a poco empezó a dar frutos:

  • Los chicos empezaron a llevar frutas para comer en el recreo. Un día hasta organizaron una “ensalada de frutas comunitaria” y toda la escuela comió frutas
  • La mamá de Anita se acercó a comentarle que ahora en su casa tomaban agua porque Anita le había dicho que era más sano que las bebidas azucaradas.
  • Pedro le dijo que ahora se levantaba 5 minutos antes para ayudar a hacer el desayuno.
  • Mariela le dijo al celador que tomara agua para no volverse una “pasa de uva” por la deshidratación
  • Josefina, otra de sus alumnas, le contó que invitó a su mamá y a algunas vecinas a elaborar “el recetario del bolsón” con ideas para aprovechar los alimentos que reciben cada mes desde la escuela.

Y Amanda se llenó de anécdotas y experiencias de pequeños cambios saludables.

La historia de Amanda es apenas una muestra de cómo una acción de Educación Alimentaria en la escuela puede transformar la vida de la docente, de alumnos y alumnas, de sus familias y de la comunidad escolar.

Como ocurrió en la escuela de Amanda, desde Fundación Educacional llegamos a 2319 escuelas del país.

Ahora que la Educación Alimentaria llegó a la escuela, sigamos trabajando para que salga “nutrida”. ¡Y se multiplique en toda la comunidad!