"¿Sabían que estamos perdiendo capital humano?"

Con esas palabras María Ana Angeleri, nuestra directora ejecutiva, comenzó el encuentro junto a la diputada provincial, Natalia Villa, y a las concejales de San Isidro, Rosalía Fucello y Gabriela Martínes, y a la de Vicente López, Graciela Menéndez y sus respectivos equipos.

Sabemos que las personas son el capital más importante de un país. Pero, debido a la malnutrición, acompañada de falta de estrategias y recursos en educación, el futuro está en peligro y el capital humano se está perdiendo.

Los niños con obesidad tienen una expectativa de vida menor que la de sus padres. 

En nuestro país, uno de cada tres niños en edad escolar está excedido de peso y eso es un factor de riesgo para padecer Enfermedades No Transmisibles (ENT) como obesidad, diabetes, hipertensión, hipercolesterolemia, algunos tipos de cáncer, entre otras, que cada vez se presentan desde edades más tempranas.  

María Ana también habló de las problemáticas que vemos en las escuelas cuando visitamos el territorio llevando acciones de educación alimentaria: asimetría en el acceso a la información sobre salud y alimentación; alumnos que padecen obesidad, diabetes e incluso hipertensión; falta de herramientas didácticas para poner en práctica las recomendaciones; opciones poco saludables dentro del kiosco escolar; preparaciones poco apetitosas en el comedor escolar.

Esas problemáticas fueron el puntapié para pensar cómo aprovechar mejor los recursos disponibles en cada comunidad.

Es importante generar conciencia. En los padres, en los docentes, en los gobiernos de que no hacer nada no es una opción. 

Las mejoras en el menú escolar deben ir acompañadas de educación alimentaria para que los chicos conozcan la variedad de alimentos, se animen a probarlos y elijan opciones saludables; para que los auxiliares de comedores preparen platos apetitosos y se aprovechen todos los nutrientes; para que padres y docentes sean modelos de rol saludable. Para que se promuevan hábitos saludables en toda la comunidad escolar.

Porque los chicos bien alimentados aprenden mejor.

Y María Ana terminó su presentación hablando de los tipos de personas. Están los que hacen que las cosas sucedan, los que esperan que las cosas sucedan y los que se preguntan "¿qué está sucediendo?"...

¡Es tiempo de "hacer que las cosas sucedan"!